¡Esto no es Green Inferno (y esperamos que no se le parezca)!
Dentro de un mundo muy aburrido y soso, una historia verdadera digna de contar y disfrutar.
Él era un tipo muy sensato y apacible…
…ella, una dulzura excelsa muy introspectiva.
Resulta que se conocieron en un bar de tapas de lo más fashion…
… y, tras un breve período en contrato de pruebas, decidieron casarse. En el día de la boda, llegaron amigablemente todos los familiares e invitados:
La fiesta fue muy comedida y protocolaria, como marcan los cánones.
El público, eufórico, mostró su alegría hasta largas horas de la noche a plena luz de la luna.
Pasados unos meses, para recuperar un poco el ritmo, se fueron a las Rozas para conocer* el taller de unos maeses artesanos que les esperaban con las puertas abiertas y alguna que otra sorpresa.
¿A pasarlo en grande!
Elena, Susana y Joffre (guionistas, directores, atrezzos, productores, maquilladores y todo a la vez)
* Eso sí, tiene que ser el primer jueves de cada mes por la tarde.
Aunque esta vez no hemos usado la tecnología de traducción Google, algún elemento peligroso puede haberse colado.





Estimados directores:
Mi futuro marido, MacGruber está deseando pasarse por el Valle de los Fallen a tirar una granada y poner un poco de dinamita, jejeje. Yo por mi parte, usaré el AK-47 para vengarme de La Sra. Botella: por su culpa mi vestido de novia da pena verlo!!!
Recuerdos desde Madrid, The Real Brown Inferno